Visor Urbano
Por Florencia Luján,
Redacción +COMUNIDAD
En los pasillos de muchos municipios de América Latina, el tiempo parece detenido entre el olor húmedo del papel acumulado y el sonido repetitivo de los sellos que golpean los escritorios de los servidores públicos. Durante décadas, abrir un negocio o solicitar un permiso de construcción fue, para millones de personas, una verdadera travesía administrativa. El mapa de la ciudad no estaba en una pantalla, sino fragmentado en expedientes desordenados, desactualizados o, directamente, extraviados.
En Guadalajara (Jalisco, México) como en tantos otros territorios, ese entramado burocrático alimentaba ineficiencias y abría márgenes para prácticas discrecionales. Sobre esa zona gris, un trámite podía avanzar o quedar estancado según la voluntad de quien lo gestionaba, lo que obligaba a vecinos y vecinas a invertir dinero y jornadas enteras para obtener una respuesta.
En Cabo Corrientes, también en Jalisco, la burocracia se combinaba con la geografía: una persona debía recorrer cerca de cuarenta minutos en bote por mar abierto y luego tomar un autobús hasta la Alcaldía sólo para consultar por una licencia que, incluso así, podía no estar lista.
Frente a ese escenario de desconfianza y distancias difíciles de salvar, en el municipio comenzó a tomar forma una pregunta que marcaría un punto de inflexión: ¿qué pasaría si el plano de la ciudad y sus reglas fueran un bien público, accesible para todas las personas desde cualquier lugar? Bajo esa premisa, Guadalajara creó en 2016 una plataforma digital de código abierto pensada para agilizar la obtención de permisos y democratizar el acceso a información urbanística clave.
Yunive Moreno Sánchez, coordinadora general de Visor Urbano, explica a +COMUNIDAD que hoy los municipios que utilizan la plataforma pueden consultar en tiempo real la información vinculada a los trámites de licencias comerciales. Entre otros datos, el sistema permite conocer qué tipos de negocios se abren, su inversión aproximada, la cantidad de personas empleadas y la georreferenciación de cada trámite. Esta disponibilidad de información facilita evaluar, con mayor precisión, el desarrollo económico local y tomar decisiones basadas en evidencia.
Visor Urbano: la tecnología como derecho ciudadano
Visor Urbano funciona como un ecosistema digital en el que convergen datos catastrales, planes de desarrollo urbano y redes de servicios públicos. Su adopción sostenida da cuenta de su alcance: actualmente está presente en más de 50 ciudades mexicanas y se implementa en 35 municipios del estado de Jalisco.
El objetivo inicial fue crear una plataforma que ayudara a los municipios no solo a digitalizar trámites, “sino también a agilizar sus procesos para mejorar la calidad de vida de las personas”, señalan desde el equipo que impulsa la iniciativa, que ya lleva una década de desarrollo e implementación.
Basada en la georreferenciación, la herramienta permite tanto a la ciudadanía como a los equipos municipales acceder a información clave y gestionar trámites de manera más simple y transparente. Entre sus principales funcionalidades se destacan:
- Consulta de uso de suelo. Permite saber qué se puede construir o qué tipo de actividad comercial puede desarrollarse en cada lote, reduciendo la intermediación y la discrecionalidad.
- Gestión de licencias 100% en línea. Habilita todo el proceso, desde la solicitud hasta la emisión del documento digital con firma electrónica.
- Visualización 3D y capas de información. Ofrece acceso a datos sobre arbolado urbano, redes hidráulicas y modelos del patrimonio histórico, integrados en un mismo entorno.

Página de inicio de la plataforma. Imagen: Visor Urbano.
Sostener la innovación: el desafío político
Ante la pregunta por los desafíos más críticos para garantizar la sostenibilidad de la plataforma, Yunive Moreno Sánchez señala un factor clave: “Contar con el compromiso y apoyo político de diversas áreas del gobierno para poder seguir promoviendo la plataforma”. En esa misma línea, subraya que “el componente político sigue siendo un factor indispensable para implementar con éxito proyectos disruptivos y de innovación como Visor Urbano”.
Para hacer frente a este desafío, el equipo apuesta a visibilizar de manera sistemática las fortalezas y el impacto concreto de la herramienta en la gestión urbana. Entre otros aportes, Visor Urbano facilita la toma de decisiones estratégicas por parte de los gobiernos locales al ordenar y poner en valor información que antes estaba dispersa o directamente inaccesible. En ese proceso, demostrar resultados, usos reales y beneficios tangibles resulta central para consolidar apoyos y sostener en el tiempo una iniciativa de innovación pública que involucra a múltiples áreas y niveles del Estado.
En 2023, David Bates, entonces gerente de Vinculación de Visor Urbano, lo explicó durante un webinario de la Red de Innovación Local (RIL): “Al momento de que los trámites se llevan a cabo de manera digital, se eliminan barreras burocráticas e intermediarios no necesarios, lo cual aminora muchísimo la corrupción”. La simplicidad aparece allí como una de sus principales fortalezas. En municipios con menores recursos técnicos, la plataforma permite incluso registrar una licencia mediante la colocación manual de un “pin” en el mapa, lo que contribuye a construir una base de datos que antes no existía.
El reto invisible: construir una “cultura del dato”
Impulsar la digitalización de permisos y licencias comerciales no es un proceso lineal ni automático. Desde el equipo de Visor Urbano identificaron rápidamente que el principal obstáculo no estaba solo en el desarrollo del software, sino en la calidad de la información que lo alimenta. La materia prima del sistema —los datos— presentaba debilidades estructurales.
David Bates explicó que la iniciativa enfrentó, desde sus primeras etapas, dos problemáticas centrales: los períodos irregulares de actualización de la información por parte de las instituciones y la baja calidad de algunos de los datos recopilados. Ambas cuestiones afectan directamente la confiabilidad del sistema y dificultan su apropiación por parte de los gobiernos locales.
Para revertir esta situación y fortalecer una “cultura del dato” en los municipios, Visor Urbano desplegó una estrategia que combina capacidades técnicas y acompañamiento territorial. Entre sus principales líneas de trabajo se destacan:
- Especialistas al servicio del territorio: el equipo está integrado por profesionales en urbanismo, sistemas de información, desarrollo de software y un área legal clave para garantizar que cada licencia digital cumpla con los marcos normativos locales.
- El “pin” que crea mapas: en municipios con bajo nivel de sofisticación técnica, se habilitó una herramienta manual que permite al funcionario colocar un “pin” en el mapa al emitir una licencia, asegurando la correcta georreferenciación del trámite.
Este último recurso, descrito por Bates como un gesto simple pero estratégico, permitió volver visibles permisos que antes quedaban fuera de cualquier registro sistemático. Con la información ordenada, la plataforma genera reportes sobre la evolución de los distintos giros comerciales. “Si un alcalde ve que se emiten muchas licencias de agroindustria, ahora tiene evidencia sólida para crear programas de financiamiento específicos para ese sector”, ejemplificó.

Mapa insertado en la plataforma. Imagen: Visor Urbano.
125 realidades: el reto de la inclusión en el territorio
Implementar una solución digital a escala provincial implicó, desde el inicio, reconocer que no existe una respuesta única para todos los territorios. “Jalisco representa 125 realidades distintas”, señaló en su momento David Bates. Mientras el área metropolitana cuenta con infraestructura tecnológica consolidada, muchos municipios rurales enfrentan desafíos sociales, económicos y de conectividad que condicionan la adopción de herramientas digitales.
Frente a este escenario, Visor Urbano desarrolló una estrategia orientada a reducir brechas y adaptar la plataforma a contextos diversos, con especial atención a las capacidades locales. Esta estrategia de inclusión digital se apoya en tres pilares:
- Simplicidad radical: la plataforma fue diseñada para ser intuitiva y fácil de usar, tanto para servidores públicos como para la ciudadanía, independientemente de su nivel de alfabetización digital.
- Acompañamiento humano: además del software, el equipo brinda soporte técnico permanente, capacitaciones continuas y materiales de apoyo, como videotutoriales, que facilitan la apropiación de la herramienta.
- Ecosistema de innovación: se promueve una comprensión más amplia del rol de la tecnología como herramienta para el bienestar colectivo, involucrando a actores de la academia y del sector privado.
Esta combinación de diseño accesible y acompañamiento sostenido permitió que municipios con realidades muy distintas incorporaran la plataforma y la adaptaran a sus propias dinámicas de gestión, ampliando el alcance de la digitalización más allá de los grandes centros urbanos.
Escalar la solución: expansión regional e innovación tecnológica
Con una década de implementación y aprendizaje acumulado, Visor Urbano comenzó a proyectar su alcance más allá de México. En esa línea, Yunive Moreno Sánchez explica que uno de los hitos recientes fue la decisión de abrir el desarrollo de la herramienta: : “En diciembre de 2024 publicamos el código de Visor Urbano, así como diversos materiales y tutoriales para que cualquier ciudad del mundo pueda tener su propio proyecto”
La apuesta por el código abierto busca facilitar la adopción de la plataforma en otros contextos de América Latina, donde los desafíos en la gestión de permisos, licencias y acceso a la información urbana presentan rasgos similares. La disponibilidad de documentación y recursos técnicos permite que los gobiernos locales adapten la herramienta a sus marcos normativos y capacidades institucionales, sin depender exclusivamente de proveedores externos.
En paralelo, el equipo trabaja en nuevas funcionalidades orientadas a profundizar el uso estratégico de los datos generados. Entre las líneas de desarrollo previstas, Moreno Sánchez destaca “la intención de integrar componentes de Inteligencia Artificial para ayudar en el análisis de toda la información generada a través de la web, y la integración de cuestionarios inteligentes”. Estas innovaciones apuntan a fortalecer la toma de decisiones y anticipar tendencias en la gestión urbana, a partir de la evidencia disponible.
Resultados: el impacto de Visor Urbano en números y vidas
Los efectos de esta arquitectura digital se reflejan tanto en los indicadores de gestión como en la experiencia cotidiana de quienes interactúan con el Estado. En los municipios donde Visor Urbano fue implementado, los resultados muestran mejoras significativas en términos de eficiencia administrativa, transparencia y acceso a derechos.
- 84% de reducción en los tiempos de procesamiento de licencias.
- 74% de disminución en las solicitudes de soborno reportadas.
- 21% de aumento en la recaudación de impuestos (por la facilidad de formalización).
- Impacto social: en regiones remotas, las personas obtienen su licencia digitalmente, ahorrando costos de traslado y accediendo a apoyos de capital de trabajo que antes les eran inaccesibles.
¿Qué debe hacer otra ciudad para seguir este camino?
La experiencia de Visor Urbano también comenzó a replicarse fuera de México. En la ciudad de Esperanza, en la provincia de Santa Fe, Argentina el municipio decidió adoptar esta solución para enfrentar lo que describían como una “dispersión amplísima” en los tiempos de habilitación comercial. María Victoria Nagel, secretaria de Innovación y Desarrollo Económico, en diálogo con +COMUNIDAD explica que el proyecto fue concebido desde el inicio como una política transversal, en una estructura administrativa tradicionalmente vertical.
Sobre los aprendizajes técnicos y de gestión, resalta:
- Liderazgo político. “Primero tiene que estar el compromiso del intendente. “En Esperanza, él fue quien vio la convocatoria y pidió al equipo de gabinete avanzar. Ese respaldo es el que permite que las áreas se coordinen”, afirma Nagel.
- Equipos interdisciplinarios. La implementación requirió sentar en la misma mesa a personal de informática, comunicación, urbanismo, finanzas y seguridad alimentaria. “Cada área levanta la mano y dice: mirá que si tocás este código, a mí me afecta en tal otra cosa”, acota.
- Superar la barrera de los recursos: Nagel admite que el diagnóstico inicial fue un reto: “Pensé que no íbamos a pasar por falta de servidores o desarrolladores. Pero si nunca te medís y nunca te ponés en el marco de proyectos que requieran que levantes la vara, nunca vas a desarrollar las capacidades que no tenés”.
- Sistematización frente al “día a día”. El acompañamiento externo de Visor Urbano fue clave para no abandonar el proyecto ante la urgencia cotidiana. “Tener hitos pautados y gente técnica que te acompaña nos permitió dar efectivamente los pasos que solos nos costaba dar”, profundizó.
La experiencia de Visor Urbano deja una enseñanza transversal: la innovación tecnológica no es un atributo exclusivo de las grandes ciudades, sino una herramienta necesaria para cualquier comunidad que busque mejorar la calidad de vida de su población. “La innovación tiene que responder a las necesidades de las personas”, señalan desde el equipo del proyecto. Al final del día, digitalizar un trámite es, sobre todo, un acto de respeto por el tiempo y la dignidad de quienes habitan el territorio.
