DESDE EL TERRITORIO
Cuando la pendiente deja de ser una barrera: el caso de San Fernando del Valle de Catamarca

En 2023, la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca (Argentina) implementó el programa Vamos en Bici, e incorporó las bicicletas públicas y gratuitas como una nueva alternativa de transporte. La decisión de sumar unidades eléctricas permitió responder a una condición particular del territorio y ampliar las posibilidades de la movilidad activa en la ciudad.

Por María Verónica Moya y Germán Camilo Chamorro
Equipo técnico de la Dirección de Movilidad Urbana Sustentable,
Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca

Una ciudad, una pendiente y una decisión

San Fernando del Valle de Catamarca está ubicada en un valle y presenta una topografía con pendientes pronunciadas. Esta característica territorial forma parte de la experiencia cotidiana de quienes se desplazan por la ciudad y constituye, particularmente para la bicicleta convencional, una barrera que puede condicionar su uso.

Hasta 2023, las bicicletas que se observaban con mayor frecuencia en las calles estaban vinculadas con usos deportivos y recreativos. El desafío para la ciudad era ampliar ese escenario y lograr que la bicicleta pudiera incorporarse también como una alternativa para los desplazamientos cotidianos.

Desde la Dirección de Movilidad Urbana Sustentable, entendimos que avanzar hacia una movilidad más sustentable requería generar alternativas concretas para que los vecinos pudieran elegir cómo trasladarse.

En 2023, la Municipalidad implementó Vamos en Bici, el sistema de bicicletas públicas y gratuitas de la ciudad, incorporándolo como una alternativa de transporte público. La decisión encontró además una oportunidad concreta: la Provincia de Catamarca había puesto a disposición del municipio 100 bicicletas eléctricas sin un destino específico. El gobierno local decidió incorporarlas al nuevo sistema y convertir esos recursos en una herramienta de movilidad pública para la ciudad.

San Fernando del Valle de Catamarca. Imagen: Catamarca Gobierno (2021).

De la bicicleta recreativa a la movilidad cotidiana

A partir de la implementación de Vamos en Bici, la bicicleta comenzó a ocupar un lugar diferente dentro de la movilidad urbana.

Hasta julio de 2026, el sistema registró 115.466 viajes, 20.501 usuarios activos y 431.056 kilómetros recorridos, según los tableros y los registros propios de la Dirección. Cuenta con 100 bicicletas mecánicas y 100 bicicletas eléctricas.

Uno de los datos que más nos permite comprender el comportamiento del sistema es que más del 58% de los viajes corresponden a bicicletas eléctricas, aun cuando en cada estación tipo contenedor su disponibilidad es menor: seis unidades mecánicas y cuatro eléctricas.

La elección de los usuarios permite observar que la asistencia eléctrica responde a una necesidad concreta. Cuando una persona puede recorrer la ciudad con menor esfuerzo, la pendiente deja de ser necesariamente una limitación para elegir la bicicleta.

La distancia promedio de los viajes es de 3,2 kilómetros, con una duración aproximada de 25 minutos y 36 segundos. Son desplazamientos que forman parte de la vida cotidiana de la ciudad y que muestran cómo la bicicleta pública puede integrarse a recorridos reales de trabajo, estudio y actividades diarias.

Un usuario utiliza una de las unidades de Vamos en Bici. Imagen: Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca / Dirección de Movilidad Urbana Sustentable.

Una bicicleta que amplía posibilidades

La bicicleta eléctrica también amplió las posibilidades de acceso a la movilidad activa. La asistencia en el pedaleo reduce el esfuerzo requerido y suma a quienes la pendiente podía desalentar.

Entre los usuarios de bicicletas eléctricas, un 4,4% tiene más de 55 años, mientras que un 8,5% tiene entre 45 y 54 años. Los grupos de mayor participación se encuentran entre los 18 y 24 años, con un 34,9%, y entre los 25 y 34 años, con un 32,9%.

Estos datos nos permiten entender que una política de movilidad sustentable no se limita a modificar vehículos o infraestructura. También implica generar condiciones para que diferentes grupos de población puedan acceder a nuevas formas de desplazamiento.

La tecnología también necesita personas

La estrategia de implementación de Vamos en Bici se apoyó en una decisión que consideramos fundamental: acompañar la tecnología con presencia humana.

El sistema funciona principalmente a través de estaciones tipo contenedor atendidas por agentes de movilidad, quienes diariamente entregan y reciben bicicletas, explican su funcionamiento y acompañan a los vecinos en el aprendizaje de las reglas de uso.

En un momento en que numerosos sistemas de bicicletas públicas avanzaban hacia modelos de autogestión, Catamarca decidió priorizar la cercanía con los usuarios.

La experiencia nos mostró que incorporar un nuevo modo de transporte también implica construir confianza y generar nuevos hábitos. Un vecino que utiliza por primera vez una bicicleta eléctrica necesita conocer cómo funciona, cómo retirarla, cómo devolverla y cuáles son las condiciones de seguridad para utilizarla.

Por eso, los agentes de movilidad son parte de la política pública: operan el sistema, acompañan a los usuarios y ayudan a construir una nueva cultura de movilidad.

Los desafíos de construir un nuevo modo de transporte

La implementación de Vamos en Bici también implicó enfrentar desafíos vinculados con la construcción de nuevos hábitos de movilidad.

Uno de los principales aprendizajes fue comprender que poner bicicletas a disposición no alcanza para construir un sistema de transporte público. Los usuarios cuentan con un máximo de 30 minutos para desplazarse entre estaciones y, al comienzo, fue necesario trabajar para que esta regla fuera comprendida y respetada. Los agentes de estación tuvieron un rol fundamental en este proceso, acompañando a los usuarios y explicando que cada bicicleta debe estar disponible para que otra persona pueda utilizarla.

El uso obligatorio del casco en las bicicletas eléctricas también constituye un desafío permanente. A esto se suma una operación que ocurre detrás de cada viaje: las unidades se monitorean en tiempo real para dar seguimiento permanente a las bicicletas en circulación.

El balanceo de las estaciones es otro desafío cotidiano. Mantener una disponibilidad adecuada en los distintos puntos de la ciudad requiere coordinar el movimiento de las unidades y gestionar aquellas que deben trasladarse al taller para mantenimiento.

La experiencia mostró que un sistema de bicicletas públicas requiere mucho más que una flota: necesita tecnología, mantenimiento, monitoreo y, especialmente, personas capaces de gestionar el servicio y acompañar a quienes lo utilizan.

Una agente de Vamos en Bici entrega un casco a un usuario. Imagen: Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca / Dirección de Movilidad Urbana Sustentable.

Un modelo que nace de las condiciones de cada ciudad

San Fernando del Valle de Catamarca cuenta con 186.947 habitantes y aproximadamente 20 kilómetros de ciclovías demarcadas. En este contexto, la experiencia de Vamos en Bici demuestra que una política de movilidad puede construirse a partir de las características y capacidades existentes en la ciudad.

Su operación se desarrolla dentro del ámbito municipal y está a cargo de agentes que ya formaban parte de la Municipalidad, quienes incorporaron nuevas tareas y conocimientos vinculados con la gestión del sistema.

La incorporación de bicicletas eléctricas gratuitas permitió generar una alternativa concreta para estudiantes, trabajadores y vecinos que necesitan desplazarse diariamente. La política asumió la particularidad geográfica de la ciudad como un dato del territorio y le respondió con una herramienta pensada para convivir con ella.

Esta experiencia también nos plantea que las políticas de movilidad sustentable no deberían pensarse únicamente a partir de modelos que funcionan en otras ciudades. Cada territorio tiene sus propias distancias, pendientes, dinámicas sociales y necesidades de desplazamiento.

En Catamarca, la bicicleta eléctrica permitió adaptar la movilidad activa a una condición propia del territorio.

La Alameda, San Fernando del Valle de Catamarca. Foto: Catamarca Gobierno (2021). 

Moverse también es transformar la ciudad

Desde la Dirección de Movilidad Urbana Sustentable entendemos que el principal valor de Vamos en Bici está en haber incorporado una nueva posibilidad al sistema de movilidad de la ciudad, más allá de la cantidad de bicicletas o viajes registrados.

Cada viaje en bicicleta pública representa una persona que encontró una alternativa para llegar a su destino. También representa una forma diferente de experimentar las calles, las distancias y el espacio público.

La bicicleta eléctrica vuelve la pendiente menos determinante y acorta las distancias. Y le ofrece una alternativa a quien quizás no se hubiera animado a pedalear.

En un contexto en el que las ciudades necesitan avanzar hacia sistemas de movilidad más sustentables, accesibles y adaptados a sus propias realidades, la experiencia de Catamarca demuestra que las transformaciones pueden comenzar con decisiones concretas.

Hacer que una persona pueda elegir cómo moverse también es una forma de transformar la ciudad.

Imagen principal: Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca / Dirección de Movilidad Urbana Sustentable.

Esta columna “Desde el territorio” forma parte del Boletín Ideas & Inspiración de la Red de Innovación Local (RIL), donde cada mes se destacan casos innovadores de diferentes temáticas en ciudades de todo el mundo. ¿Te gustaría recibir, una vez al mes, soluciones locales como las de esta nota en tu correo? ¡Puedes suscribirte de forma gratuita!