PROFESIONALIZACIÓN DE LA GESTIÓN PÚBLICA
Escuela de Gobierno Municipal de Luján de Cuyo: “Gobernar el presente, construir el futuro”

La gestión cotidiana no puede desplazar la planificación de largo plazo. La Escuela de Gobierno Municipal de Luján de Cuyo nació para fortalecer las capacidades del Estado y profesionalizar la gestión pública. En esta columna, el intendente Esteban Allasino explica por qué formar equipos municipales es una inversión clave para construir ciudades más preparadas para el futuro.

Por Esteban Allasino
Intendente de Luján de Cuyo, Mendoza

Gobernar una ciudad obliga a ocuparse todos los días de lo urgente.

Hay que reparar un bache, atender un reclamo, mejorar un servicio, ordenar una calle, acompañar a una familia y resolver los problemas que aparecen. Esa es una parte esencial de la gestión pública. Pero gobernar no puede consistir solamente en administrar el presente.

También significa tomar decisiones pensando en lo que vendrá.

Las decisiones que tomamos hoy pueden definir durante muchos años cómo crece una ciudad, qué oportunidades genera, qué calidad de vida ofrece y qué problemas tendrán que enfrentar las próximas generaciones.

Por eso gobernar exige mirar más allá del mandato.

Luján de Cuyo se fundó en 1855. Un gobierno de cuatro años representa apenas un poco más del 2% de su historia. Incluso dos períodos completos representan menos del 5%.

Sin embargo, en la política aparece muchas veces la tentación de creer que esos cuatro años son suficientes para refundarlo todo. Como si la ciudad hubiera nacido el día en que asumimos y toda su historia anterior tuviera que ser descartada.

Claro que siempre hay cosas que cambiar. Hay estructuras que revisar, servicios que mejorar y formas de trabajar que ya no sirven.

Pero gobernar no es empezar de cero cada cuatro años.

Tampoco es concentrar toda la energía en inauguraciones, anuncios o acciones diseñadas para conseguir el aplauso inmediato. Las obras son necesarias y muchas veces cambian de manera concreta la vida de las personas. El problema aparece cuando la política se limita a aquello que puede mostrarse rápido, cortarse con una cinta o transformarse en una campaña electoral.

Una ciudad necesita algo más profundo: construir capacidades.

Luján de Cuyo en 1936. Foto: Correveidile, La Voz de Chacras.

Un Estado preparado para resolver

Construir capacidades significa formar equipos, ordenar procesos, incorporar tecnología, utilizar información y desarrollar una cultura de trabajo que permita resolver mejor los problemas.

Significa atender el stock de dificultades que una ciudad acumula durante años, gestionar con eficiencia los desafíos del presente y prepararse para problemas futuros que seguramente serán más complejos.

Ese trabajo no puede depender solamente del intendente ni de los funcionarios que ocupan cargos políticos durante algunos años.

Tiene que apoyarse en el personal público, especialmente en la planta permanente: las personas que sostienen el municipio todos los días, atraviesan distintas gestiones y acumulan una enorme experiencia que muchas veces no es suficientemente valorada.

Confiar en ellos no significa conformarse con la manera en la que siempre se hicieron las cosas. Significa ofrecerles herramientas, formación, responsabilidades y oportunidades para seguir creciendo.

También significa abrir el municipio.

Convocar a personas con conocimiento y experiencia. Vincularnos con universidades, empresas, organizaciones sociales y especialistas. Comparar experiencias, estudiar lo que funciona en otros lugares y adaptarlo a nuestra realidad.

Hay una frase que me gusta mucho: el que sabe copia; el que no sabe, inventa.

No significa copiar sin pensar. Significa tener la humildad de reconocer que muchos de los problemas que enfrentamos ya fueron abordados en otros lugares. Nuestro trabajo es aprender, comparar y encontrar la mejor forma de aplicar esas soluciones en nuestra comunidad.

Administrar una ciudad es una profesión

Quienes trabajamos en un municipio administramos ciudades. Y administrar una ciudad es una tarea específica.

No es lo mismo que ser ingeniero, abogado, contador, docente o gerente de una empresa. Cada una de esas profesiones aporta conocimientos valiosos, pero ninguna prepara por sí sola a una persona para gestionar todos los desafíos urbanos.

Una ciudad debe ocuparse del crecimiento urbano, el agua, la movilidad, la seguridad, el ambiente, el desarrollo económico, la niñez, la adolescencia, los adultos mayores, el turismo, la cultura, el deporte y la inclusión.

También debe garantizar servicios, administrar recursos escasos, planificar obras, anticipar riesgos y responder ante situaciones inesperadas.

Todo eso no se aprende de la noche a la mañana.

Tampoco existe una carrera universitaria que entregue a una persona completamente preparada para gerenciar una ciudad. Mucho menos en un mundo donde una parte cada vez mayor de la población, la actividad económica y los desafíos sociales se concentran en los espacios urbanos.

Por eso las ciudades necesitan construir su propio conocimiento.

Vinculación con la ciudadanía. Imagen: Municipalidad de Luján de Cuyo. 

Los desafíos de Luján de Cuyo, una ciudad en crecimiento

Luján de Cuyo no es una ciudad cualquiera.

Es una de las ciudades argentinas con mayor crecimiento y con una gran cantidad de permisos de construcción. Ese crecimiento genera oportunidades, pero también exige planificación, infraestructura, servicios y una mirada territorial de largo plazo.

Por nuestro territorio pasa el Corredor Bioceánico, uno de los principales ejes de conexión entre el Atlántico y el Pacífico. Tenemos uno de los complejos industriales y energéticos más importantes del país. Somos un punto central para la actividad logística de Mendoza.

Al mismo tiempo, somos tierra del malbec, de bodegas reconocidas en la Argentina y el mundo, de gastronomía, paisaje y turismo. Somos una de las principales puertas de entrada a la montaña y uno de los destinos más importantes de Mendoza.

Esa diversidad nos llena de orgullo, pero también nos impone una enorme responsabilidad.

No podemos administrar una ciudad de estas características solamente reaccionando ante los problemas. Necesitamos profesionales capaces de comprenderla, planificarla y conducirla.

Alianzas estratégicas de la Escuela de Gobierno de Luján de Cuyo.

La Escuela de Gobierno como estrategia de formación 

Con esa idea creamos la Escuela de Gobierno Municipal.

No creemos que sea la única respuesta posible. Seguramente existen otras herramientas. Pero fue la manera que elegimos para construir una usina propia de conocimiento, formación e innovación dentro del municipio.

La Escuela nació de una necesidad concreta: contar con las herramientas necesarias para administrar los desafíos de Luján de Cuyo.

No la pensamos como un curso aislado, una actividad para entregar diplomas o una capacitación que termina después de algunas clases.

La pensamos como un proceso permanente.

Dentro de la Escuela creamos la formación de Especialista en Gestión de Ciudades, porque entendemos que esa es nuestra tarea: administrar ciudades con sus problemas, sus oportunidades y sus particularidades.

Hoy, el 20% de la familia municipal participa de este programa.

No son solamente funcionarios. Participan líderes de distintas áreas y trabajadores de planta permanente: quienes sostienen la Municipalidad todos los días, incluso cuando atraviesan gestiones mejores o peores, y que pocas veces reciben el reconocimiento que merecen.

Este esfuerzo viene creciendo de manera sostenida. Solo durante 2025 alcanzamos más de 52.000 horas de capacitación.

Y el recorrido no termina con la especialización. Creamos un programa de becas completas o de hasta el 80% para que nuestros colaboradores puedan cursar maestrías vinculadas con la gestión pública y los desafíos urbanos.

Hoy tenemos más de cien integrantes de la Municipalidad realizando estudios de posgrado en universidades como Torcuato Di Tella, Austral, Nacional de Cuyo, Nacional de Entre Ríos y Católica Argentina, entre otras.

Muchos de ellos utilizan a Luján de Cuyo como caso de estudio.

Eso significa que nuestros problemas se investigan, nuestras políticas se comparan y nuestras decisiones se analizan con mayor profundidad. El conocimiento no queda afuera de la Municipalidad: vuelve a ella convertido en mejores herramientas para gestionar.

Alianzas estratégicas de la Escuela de Gobierno de Luján de Cuyo. 

Una Escuela de Gobierno para sembrar capacidades

Yo creo profundamente en la educación.

Soy docente universitario y estoy convencido de que para resolver mejor los problemas tenemos que estudiar, investigar, comparar y estar abiertos a nuevas ideas.

La formación no es un premio para el empleado municipal. Tampoco es un gasto que puede postergarse cuando aparecen otras urgencias. Es una inversión en la capacidad de la ciudad para resolver problemas.

En la Biblia aparece una idea sencilla y poderosa: se cosecha lo que se siembra. La cosecha llegará tarde o temprano. Lo que es optativo es la siembra.

La Escuela de Gobierno es nuestra forma de sembrar. Sembrar conocimientos, equipos, liderazgos y una forma más profesional de trabajar. Sembrar capacidades para resolver los problemas conocidos y también aquellos que todavía no podemos anticipar.

Algunas de esas semillas darán resultados durante nuestra gestión. Otras quizás lo hagan cuando nosotros ya no estemos.

Ese es precisamente el punto.

Daniel Cerezo, consultor en desarrollo humano y cultura organizacional, da una capacitación. Imagen: Escuela de Gobierno Municipal.

El legado de una gestión: construir capacidades 

Ningún equipo de gobierno refunda una ciudad cada cuatro años.

Creerlo sería un error. También sería un error gastar toda nuestra energía en acciones pensadas solamente para conseguir aprobación inmediata.

Nuestra responsabilidad es otra. Es hacer cada día de la gestión pública una tarea más profesional, más consciente y más dedicada.

Es construir un municipio que aprenda, que acumule experiencia y que pueda seguir mejorando cuando cambien los nombres y se renueven los equipos de conducción.

Las gestiones pasan. Los funcionarios dejan sus cargos. Los carteles se despintan y las inauguraciones se vuelven recuerdos.

Lo que debe quedar son las capacidades.

La capacidad de prestar mejores servicios. De planificar el crecimiento. De anticipar los problemas. De aprovechar las oportunidades. De escuchar a la comunidad y responder con seriedad.

Todo esto tiene un solo objetivo: reconocer y recompensar el enorme esfuerzo que hacen cada día las familias de Luján de Cuyo.

Que ese esfuerzo vuelva en forma de una ciudad ordenada, con oportunidades, buenos servicios y una mejor calidad de vida.

Gobernamos apenas una pequeña parte de la historia de Luján de Cuyo. Pero durante ese tiempo tenemos una gran responsabilidad: administrar bien el presente y dejar una ciudad mejor preparada para el futuro.

Porque nuestro verdadero legado no será creer que lo empezamos todo Será haber ayudado a que Luján de Cuyo pueda seguir creciendo mucho después de que nosotros nos hayamos ido.

Esta columna “Desde el territorio” forma parte del Boletín Ideas & Inspiración de la Red de Innovación Local (RIL), donde cada mes se destacan casos innovadores de diferentes temáticas en ciudades de todo el mundo. ¿Te gustaría recibir, una vez al mes, soluciones locales como las de esta nota en tu correo? ¡Puedes suscribirte de forma gratuita!

Imagen principal: Escuela de Gobierno Municipal de Luján de Cuyo.