BOLETÍN IDEAS & INSPIRACIÓN
De baldíos a Plazas de Bolsillo: con participación ciudadana, Rosario recuperó más de 100 espacios degradados 

Frente a la ineficacia de operativos de limpieza que no evitaban la reaparición de microbasurales, Rosario implementó un esquema de urbanismo táctico y codiseño barrial con obras ejecutadas en menos de 40 días. Con 101 espacios reconvertidos y más de 10.000 vecinos involucrados, la experiencia del programa Plazas de Bolsillo combina participación activa, acción estatal y transformación del uso del espacio público.

Plazas de Bolsillo

En las esquinas periféricas de Rosario, en Argentina, los montículos de escombros, ramas secas y bolsas de residuos se acumulaban en terrenos baldíos. Cada semana, trabajadores municipales limpiaban, pero en menos de 48 horas la basura volvía a aparecer. La solución consumía recursos sin arrancar el problema de raíz: el 20% del suelo urbanizado de la ciudad permanecía vacante o sin mejoras catastrales, lo que lo convertía en un foco crónico de degradación, especialmente en los barrios más  alejados. 

Para abordar esta problemática, la Municipalidad de Rosario impulsó el programa Plazas de Bolsillo bajo la ordenanza N.º 10.114/2020, inspirado en experiencias internacionales como los Playgrounds de Ámsterdam, las NYC Plazas de Nueva York y los Pocket Parks de Londres. La propuesta del gobierno local plantea intervenir terrenos degradados a través de obras de escala reducida, bajo costo y rápida ejecución, a partir de la participación de la comunidad en el diseño de cada espacio. 

La iniciativa acumula 101 plazas ejecutadas, más de 30.000 metros cuadrados recuperados y más de 10.000 vecinas y vecinos involucrados en instancias de co-creación. En diálogo con +COMUNIDAD, Macarena Raya, directora de Vinculación Ciudadana y Transparencia Gubernamental, y Vanesa Di Bene, secretaria de Cercanía y Gestión Ciudadana de la Municipalidad de Rosario, detallaron las lecciones de un modelo donde la comunidad pasa del reclamo a la apropiación activa de su entorno inmediato.

Un niño y una niña juegan en una plaza de bolsillo. Imagen: Municipalidad de Rosario.

Cómo transformar microbasurales en espacios de convivencia 

━ ¿En qué contexto surgen las Plazas de Bolsillo? ¿Qué limitaciones existían en la participación ciudadana barrial que condujeron a diseñar este espacio?

━ El Programa Plazas de Bolsillo surge frente a un problema muy concreto que Rosario enfrentaba desde hacía tiempo: la persistencia de microbasurales y espacios degradados en distintos barrios. La Ordenanza N.º 10.114/2020 habilitó la transformación de terrenos baldíos o deteriorados en pequeños espacios públicos recuperados y, después de algunas experiencias piloto entre 2021 y 2024, en 2025 la iniciativa tomó una escala de ciudad, con el objetivo de transformar más de 100 puntos críticos bajo una idea muy simple: “Donde había un basural, ahora hay una plaza”. 

En ese proceso, la participación de los vecinos fue fundamental. En los barrios ya había una participación muy vinculada al reclamo. Por eso el desafío fue encontrar una manera de que esa participación también pudiera involucrarse en imaginar y construir una solución concreta. Ahí aparece una de las características más interesantes de las Plazas de Bolsillo: su escala y su cercanía. El vecino puede participar en una transformación que sucede frente a su casa, en su recorrido cotidiano, y puede ver cómo aquello que durante años fue un problema se convierte en algo concreto, cercano y propio: un espacio para encontrarse, jugar o simplemente estar. 

Inauguración de nueva plaza de bolsillo en 27 de Febrero y Campbell. Imagen: Municipalidad de Rosario.

¿Cómo funcionan operativamente las Plazas de Bolsillo en el territorio? ¿Cuál es la dinámica metodológica para guiar a los vecinos y vecinas desde el diagnóstico colectivo hasta la producción de soluciones? 

Las Plazas de Bolsillo se implementan a través de una articulación entre la Secretaría de Cercanía, las seis Direcciones de Distrito y las distintas áreas municipales que intervienen en la transformación del espacio. Los distritos aportan el conocimiento cotidiano del territorio y de sus vecinos, mientras que las áreas técnicas acompañan el proceso de diseño y ejecución. Pero el componente central de la metodología es la participación ciudadana desde el comienzo: el conocimiento de cómo se vive ese lugar, qué problemas existen y qué espacio imaginan para su comunidad. 

El proceso se desarrolla en cinco momentos: 

Imagen: Municipalidad de Rosario.

Desafíos y limitaciones del modelo en el territorio

━ ¿Cuáles fueron las mayores dificultades operativas, presupuestarias o de resistencia institucional al implementar esta iniciativa? ¿Cómo abordan el reto de la continuidad en el tiempo de estas intervenciones territoriales y comunitarias?

Uno de los principales desafíos operativos tiene que ver con que las Plazas de Bolsillo son una política que requiere el trabajo conjunto de distintas áreas del municipio. Muchas veces cada área avanza desde su propia lógica y pueden quedar aspectos de la intervención que no fueron suficientemente consensuados o anticipados. 

El aprendizaje fue entender que la coordinación tiene que darse desde el inicio. Por eso fortalecemos el trabajo conjunto entre las áreas involucradas, con reuniones periódicas para compartir información, acordar criterios y anticipar dificultades vinculadas al ambiente, la infraestructura, el mantenimiento y la ejecución de cada intervención. 

Inauguración de nueva plaza de bolsillo en 27 de Febrero y Campbell. Imagen: Municipalidad de Rosario.

Por otro lado, nos encontramos con otra dificultad que es la falta de infraestructura previa en el lugar. La intervención se vuelve compleja ya que previo a la ejecución de la plaza hay que resolver problemas hidráulicos o arreglo de calles, que implican una logística y coordinación diferenciada, retrasa los tiempos de obra e incrementa el presupuesto original. 

El reto es que la transformación no termine el día de la inauguración. El verdadero desafío es que ese lugar vuelva a ser usado, cuidado y apropiado por la comunidad. Para eso, los equipos de cercanía realizan recorridas por los barrios, conversan con los vecinos y observan cómo se está utilizando el espacio. También incorporamos instancias de evaluación con la comunidad, que nos permiten detectar qué funciona, qué problemas persisten y qué ajustes pueden ser necesarios. 

Otro aspecto importante es que el espacio tenga a su alrededor vecinos, instituciones y organizaciones involucradas que lo incorporen a su vida cotidiana. Cuando una plaza empieza a ser utilizada, cuidada y reconocida como propia por quienes viven allí, aumentan las posibilidades de que la transformación se sostenga en el tiempo.

Más de 100 espacios recuperados

¿Qué proyectos surgidos en el marco de esta iniciativa destacarían y por qué? 

Logramos recuperar más de 100 espacios de la ciudad y transformarlos en Plazas de Bolsillo, generando nuevas oportunidades de encuentro, convivencia y apropiación del espacio público en distintos barrios de Rosario. Más de 10.000 vecinos y vecinas participaron a través de distintas instancias (visitas casa por casa, encuentros participativos e inauguraciones), aportando sus miradas y necesidades para definir cómo transformar cada espacio. 

Un ejemplo que sintetiza esta experiencia es la Plaza de Bolsillo N.º 100, en Balcarce y Ameghino, donde un basural se transformó en una plaza de encuentro de carácter intergeneracional. La intervención permitió recuperar un lugar que representaba un problema para el barrio y convertirlo en un espacio pensado para ser utilizado, habitado y disfrutado por distintas generaciones. 

La renovación del espacio de Balcarce y Ameghino sumó además una nueva obra del artista rosarino “Pelu” Rodríguez. Imagen: Rosario3.

El muralista “Pelu” Rodríguez destacó el valor social de la obra y el proceso participativo con la comunidad: “La propuesta de trabajar con Messi y Maradona surgió para representar nuestra pasión futbolera desde una escena muy humana y tierna que logró conectar a distintas generaciones del barrio. Como muralista, ver cómo el arte fortalece el sentido de pertenencia y ayuda a que la zona sea más segura y habitable tiene un valor enorme”

Para las infancias se instalaron tambores musicales que promueven la estimulación sensorial, una calesita inclusiva y un panel con el alfabeto dactilológico para acercar el lenguaje de señas de manera lúdica. En tanto, el sector destinado a los adultos mayores tiene un banco con pedalera para ejercitar las piernas, una columna de coordinación para trabajar la motricidad fina y un panel de memoria con piezas deslizantes pensado para estimular las funciones cognitivas. La obra también incluyó nuevas veredas, bancos, mesas, iluminación LED, forestación con árboles y arbustos y mejoras generales para reforzar la seguridad del entorno.

Dos mujeres mayores posan sobre una pedalera para ejercitar las piernas. Imagen: Municipalidad de Rosario.

“Donde había un basural, ahora hay una plaza”

━ ¿Qué aprendizajes recolectaron a partir de las Plazas de Bolsillo? 

Las Plazas de Bolsillo nos dejaron un aprendizaje central: recuperar un pequeño espacio urbano puede generar un impacto mucho mayor que la transformación física del lugar. A partir de la experiencia, identificamos algunos aprendizajes:

● No se trata solamente de encontrar un espacio disponible, sino de comprender qué problema existe allí, quiénes lo viven y qué oportunidad representa su transformación.

● La participación de los vecinos permite incorporar usos y necesidades que no siempre aparecen en el diagnóstico técnico, y favorece la apropiación del espacio.

● El diseño y la ejecución son importantes, pero también lo son el mantenimiento, la gestión del entorno y el seguimiento de lo que sucede después de la inauguración.

● La recuperación de un espacio público requiere articular distintas áreas del gobierno municipal. La coordinación institucional es tan importante como la intervención física.

● Una Plaza de Bolsillo puede evaluarse también por su capacidad para reducir un problema urbano, generar nuevos usos, promover el encuentro y fortalecer el vínculo entre vecinos y municipio.

Antes y después de un espacio público. Imagen: Municipalidad de Rosario.

━ ¿Qué recomendarían a otros municipios que deseen replicar este modelo?

Para otros municipios que quieran replicar el modelo, nuestra recomendación sería identificar una oportunidad concreta en el territorio. Puede ser un basural, pero también un espacio degradado, subutilizado o que haya perdido su función para la comunidad. A partir de allí, es fundamental escuchar a quienes lo habitan y construir con ellos una solución posible, de escala adecuada y capaz de concretarse en poco tiempo. 

Creemos que una de las claves del modelo está justamente en esa inmediatez. Las Plazas de Bolsillo permiten que el vecino vea rápidamente cómo su participación se transforma en algo tangible y concreto. La intervención sucede en un espacio cercano, cotidiano, que forma parte de su recorrido y de su vida diaria. No es una transformación lejana: es su entorno inmediato, su metro cuadrado de ciudad.

Esta nota forma parte del Boletín Ideas & Inspiración de la Red de Innovación Local (RIL), donde cada mes se destacan casos innovadores de diferentes temáticas en ciudades de todo el mundo. ¿Te gustaría recibir, una vez al mes, soluciones locales como las de esta nota en tu correo? ¡Puedes suscribirte de forma gratuita!