En Mendoza, una startup tecnológica prueba sensores inteligentes para anticipar heladas en viñedos. Otra desarrolla biosensores para mejorar procesos en la industria del vino. Una más trabaja con visión artificial para optimizar el tránsito urbano. Aunque sus objetivos son distintos, todas atravesaron un mismo espacio: el Hub de Impacto Huella Mendoza, un programa impulsado por la Municipalidad de Mendoza que busca acelerar emprendimientos innovadores con impacto económico, social y ambiental.
La iniciativa nació en 2023 como una articulación entre la Municipalidad de Mendoza, la Universidad Nacional de Cuyo y el Banco Galicia. Desde entonces, se convirtió en una plataforma de validación y aceleración para proyectos tecnológicos vinculados a desafíos concretos del territorio. La propuesta combina mentorías, financiamiento, asistencia técnica, redes de contacto y pruebas piloto en entornos reales.
Según sus impulsores, uno de los objetivos del Hub es conectar emprendimientos con necesidades concretas del territorio y generar instancias de validación para acelerar soluciones tecnológicas.
En sus primeras tres ediciones, el Hub reunió 117 proyectos provenientes de distintas provincias argentinas y de países como Chile, Uruguay, Colombia, Perú, Bolivia y Paraguay. La mayoría de las iniciativas estuvieron vinculadas a innovación agroindustrial, vitivinicultura, sostenibilidad, movilidad y tecnología aplicada a servicios urbanos.
El programa forma parte de una tendencia cada vez más extendida entre gobiernos locales: generar condiciones para fortalecer ecosistemas emprendedores y promover innovación aplicada al desarrollo económico. En este caso, con una lógica de articulación público-privada y académica.

Del laboratorio a la validación territorial
Uno de los aspectos centrales del Hub es que los emprendimientos no sólo reciben capacitación o mentorías. También tienen la posibilidad de validar sus soluciones en territorio, junto a empresas, bodegas, instituciones científicas y organismos públicos.
Ese fue el caso de Bees IoT, un emprendimiento especializado en monitoreo inteligente de microclima mediante sensores e inteligencia artificial. Tras ser seleccionado en la edición 2025, el proyecto comenzó una prueba piloto en la bodega Cheval des Andes para monitorear variables climáticas en tiempo real, prevenir heladas y optimizar procesos de riego.
La experiencia permitió que la startup ajustara su tecnología en condiciones reales y generara vínculos con actores estratégicos del ecosistema productivo mendocino.

“La experiencia permitió demostrar el potencial del programa para conectar emprendimientos tecnológicos con necesidades concretas del territorio”, sostiene el informe del Hub, elaborado por la Municipalidad de Mendoza y el Banco Galicia.
El programa trabaja sobre distintas verticales estratégicas. Durante las primeras ediciones, el foco estuvo puesto principalmente en innovación vitivinícola y agroindustrial, con proyectos vinculados a trazabilidad, monitoreo inteligente, bioinsumos o tecnologías aplicadas al agro. Más recientemente se incorporó una línea orientada a turismo e innovación urbana.
Entre los proyectos seleccionados en 2024 estuvieron Btrazer, dedicada a trazabilidad blockchain para el agro; Novosens, que desarrolló un biosensor portátil para medición de alcohol en vinos; y PuroNativo-Agro, enfocada en bioinsecticidas inteligentes para viñedos.

Huella Mendoza, un ecosistema con múltiples actores
El Hub también funciona como espacio de encuentro entre actores que habitualmente no trabajan de manera articulada. En las distintas ediciones participaron universidades, aceleradoras, cámaras empresariales, organismos técnicos y empresas vinculadas al sector tecnológico y agroindustrial.
Entre ellas estuvieron el INTA, Wines of Argentina, Bodegas de Argentina, la UTN Regional Mendoza, Embarca Aceleradora y la Universidad Hebrea de Jerusalén, entre otras instituciones.
Durante la edición 2024, por ejemplo, se realizaron talleres, reuniones de validación, encuentros con inversores y actividades de networking en distintos espacios de innovación de Mendoza. Según datos del programa, participaron 32 instituciones, ocho bodegas y más de 30 mentores y especialistas.
El esquema busca responder a uno de los principales desafíos de muchos ecosistemas emprendedores: la dificultad para que proyectos innovadores accedan a financiamiento, validen tecnologías o encuentren mercados donde escalar.
En ese sentido, el Hub combina aportes no reembolsables, líneas de financiamiento y acompañamiento técnico para fortalecer modelos de negocio sostenibles.

Innovación aplicada al desarrollo económico
Con el paso de las ediciones, el programa también permitió detectar tendencias dentro del ecosistema emprendedor regional. Una de las principales conclusiones fue el crecimiento de iniciativas vinculadas al agro, la vitivinicultura y la biotecnología.
La primera edición destinó 12 millones de pesos al acompañamiento de los proyectos (unos 34.000 dólares al tipo de cambio oficial de octubre de 2023) y la segunda, 10 millones (unos 10.000 dólares al tipo de cambio oficial de octubre de 2024).
Según el informe del Hub, estos sectores mostraron “mayor nivel de innovación aplicada y mejores oportunidades de validación territorial” que otras verticales planteadas inicialmente.
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Redacción +COMUNIDAD
Imagen de portada: ilustración de RIL y +COMUNIDAD.
