BOLETÍN IDEAS & INSPIRACIÓN
La estrategia de Lo Barnechea para impulsar la eficiencia hídrica ante la sequía en Chile

Lo Barnechea impulsa una Estrategia Hídrica Comunal para mitigar la crisis por escasez de agua en la Región Metropolitana de Santiago de Chile. Mediante la transformación de áreas verdes hacia especies de bajo consumo, el municipio lidera un proceso de adaptación climática que integra la infraestructura pública con jardines sustentables y resilientes.

La Región Metropolitana de Santiago de Chile atraviesa una crisis de escasez hídrica agravada por el aumento sostenido en la demanda de consumo. Este fenómeno climático se registra desde 2010 y destaca por una severidad sin precedentes en la zona central del país. 

Ante este escenario, Lo Barnechea enfrenta desafíos estructurales. En 2021, la demanda residencial de esta comuna de 100.000 habitantes alcanzaba picos de 440 litros de agua por persona al día. Esta cifra es cuatro veces superior al consumo máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para cubrir necesidades básicas.

El Acuerdo Territorial de Eficiencia Hídrica de 2022 detalla los retos de gestión en Lo Barnechea. Por un lado, el territorio posee un vasto patrimonio natural con grandes extensiones de césped tradicional. Por otro lado, la zona urbana integra colegios, centros deportivos e industrias que requieren un uso coordinado del recurso para reducir su vulnerabilidad ante una sequía que ya supera la década.

La respuesta institucional se articuló en 2019 con la creación de la Estrategia Hídrica Comunal. Esta política pública busca separar el bienestar de la comunidad del consumo excesivo de agua. La estrategia propone un cambio de paradigma en la gestión del paisaje mediante seis pilares técnicos. Con ellos, el municipio interviene en la infraestructura pública y privada para establecer un nuevo estándar de sostenibilidad en el territorio chileno.

Felipe Alessandri Vergara, alcalde de la Municipalidad de Lo Barnechea, dialogó con +COMUNIDAD sobre cómo se gestó esta transición y cuáles son los componentes técnicos que permiten sostener el paisaje sin comprometer las reservas de agua.

Imagen panorámica de Lo Barnechea. Imagen: Comuna Energética.

Los cimientos de la Estrategia Hídrica Comunal

¿Cómo surge la Estrategia Hídrica Comunal de Lo Barnechea? ¿Qué actores clave la integran y qué rol posee cada uno?

━ La Estrategia Hídrica Comunal, actualmente en desarrollo, surge a partir de una convicción muy clara: el agua es uno de los recursos estratégicos más importantes para el futuro de nuestras ciudades. Especialmente en un contexto de cambio climático y de sequía prolongada como la que se vive en la zona central de Chile.

En Lo Barnechea esta preocupación es aún más relevante, porque gran parte del territorio corresponde a ecosistemas de alto valor natural y a zonas de origen de importantes cursos de agua de la Región Metropolitana. Por eso impulsamos acciones de eficiencia hídrica, reconversión de áreas verdes y educación ambiental.

Actualmente este trabajo se está consolidando en una Estrategia Hídrica Local, cuyo proceso de elaboración cuenta con apoyo del Gobierno Regional Metropolitano, que financia, a través de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de la CORFO, una consultoría para el desarrollo de este instrumento en 17 comunas de la región. 

Finalmente, nuestro objetivo es contar con una hoja de ruta que permita fortalecer la gestión del recurso hídrico, proteger los ecosistemas asociados al agua y avanzar hacia una comuna más resiliente frente al cambio climático.

¿Bajo qué criterios técnicos y sociales define el municipio qué áreas verdes son consideradas “recreacionales” y cuáles son meramente ornamentales y sujetas a eliminación?

━ Uno de los principios que hemos adoptado como municipio es que las áreas verdes deben responder primero a su función social y ambiental. Las áreas recreacionales son las que cumplen un rol activo para la comunidad: plazas, parques y espacios donde las familias se reúnen, los niños juegan o las personas realizan actividades deportivas.

En esos lugares el objetivo es mantener espacios de calidad, pero mejorando su eficiencia hídrica mediante tecnologías de riego y selección adecuada de especies. En cambio, aquellas superficies que históricamente se diseñaron sólo con fines ornamentales —principalmente grandes extensiones de césped sin uso comunitario— son las que estamos reconvirtiendo hacia soluciones de paisajismo más sustentables

Esto no significa eliminar áreas verdes, sino transformarlas en espacios más adaptados a nuestra realidad climática, incorporando especies de menor consumo de agua y diseños más resilientes.

Vecinos y vecinas disfrutan del espacio público. Imagen: Municipalidad de Lo Barnechea.

Mi Jardín Sustentable: el factor de la corresponsabilidad

“Mi Jardín Sustentable” es una de las iniciativas que integran la estrategia. ¿Cómo funciona operativamente y qué incentivos contempla para asegurar su cumplimiento?

Mi Jardín Sustentable es una iniciativa que busca involucrar directamente a los vecinos en el desafío de cuidar el agua. A partir del diálogo entendimos que una parte importante del consumo de agua en la ciudad se produce en los jardines domiciliarios, muchas veces asociados a modelos de paisajismo que requieren grandes cantidades de riego. 

Por eso decidimos, desde la Dirección de Sostenibilidad, impulsar un programa que ayude a los vecinos a conocer y poner en práctica alternativas más sustentables. La iniciativa promueve la transformación de jardines tradicionales hacia jardines de bajo consumo hídrico mediante:

  • Educación ambiental: talleres y difusión de buenas prácticas.
  • Acompañamiento técnico: un curso de jardinería sustentable (teórico-práctico) a través de un concurso público.
  • Diseño resiliente: enseñanza de alternativas estéticamente atractivas pero adaptadas a nuestro clima.

Más que un enfoque basado en sanciones, nuestro trabajo se ha enfocado en la sensibilización y en generar incentivos para que las personas adopten voluntariamente estas prácticas. Creemos que los cambios duraderos se construyen cuando la comunidad conoce su comuna y se involucra activamente en su cuidado.

Espacio público. Imagen: Municipalidad de Lo Barnechea.

El impacto de la estrategia

━ ¿Cómo se financia la iniciativa y cómo se busca garantizar la sostenibilidad de esta transformación paisajística? ¿Cuál es la perspectiva a futuro del proyecto?

━ Las distintas iniciativas que forman parte de nuestra gestión hídrica se financian principalmente a través de recursos municipales, complementados con financiamiento regional para el desarrollo de la Estrategia Hídrica Comunal.

Lo importante es que este trabajo no responde a un proyecto puntual, sino a una visión de largo plazo sobre cómo deben evolucionar nuestras ciudades frente al cambio climático. Nuestra perspectiva a futuro es consolidar un modelo de gestión del agua que combine eficiencia en el uso del recurso, protección de ecosistemas y participación activa de la comunidad. Queremos que Lo Barnechea sea un referente en gestión hídrica urbana y en adaptación climática.

Primera reunión en el marco del Acuerdo de Producción Limpia. Imagen: EBP Chile.

¿Cuál es la cifra concreta de ahorro de agua que la comuna ha logrado registrar desde el inicio del inédito Acuerdo de Producción Limpia territorial en eficiencia hídrica de Lo Barnechea? ¿Qué otros impactos destacan de esta iniciativa?

━ En Lo Barnechea hemos impulsado distintas medidas de eficiencia hídrica que han permitido reducir de manera importante el consumo de agua asociado al riego de áreas verdes municipales. Esto se ha logrado principalmente mediante la optimización de sistemas de riego, la reconversión de espacios con alto consumo hídrico y la incorporación de especies vegetales más adaptadas al clima de la zona.

Pero, más allá de las cifras, uno de los impactos más relevantes ha sido el cambio cultural que estamos promoviendo en torno al uso responsable del agua. Lo anterior se ha logrado a través de iniciativas como nuestro Acuerdo de Producción Limpia (APL) territorial de eficiencia hídrica.

Se trata de un esfuerzo de colaboración público-privada que une a empresas, colegios, juntas de vecinos y entidades públicas a nivel central para contribuir al desarrollo sostenible y el uso responsable del agua en la comuna, mediante de soluciones hídricas concretas, campañas de concientización, iniciativas de educación ambiental y medición de la huella hídrica de cada organismo.

Una visión y compromiso de largo plazo por la eficiencia hídrica

A finales de marzo de 2026, el Acuerdo de Producción Limpia (APL) territorial inicia un proceso de auditoría pública de cuatro meses, con el propósito de evaluar el impacto de las medidas implementadas y certificar con rigor científico el ahorro de agua generado. Aunque los datos finales de huella hídrica son de uso reservado para el proceso de certificación, desde la Dirección de Innovación de Lo Barnechea compartieron a +COMUNIDAD indicadores preliminares que ayudan a dar magnitud a su iniciativa:

  • El sector privado ya es parte de la Estrategia Hídrica de Lo Barnechea. 12 empresas locales instalaron 11 soluciones técnicas para reducir su consumo y certificar su ahorro de agua bajo estándares científicos.
  • La estrategia alcanzó un 100% de participación de las empresas en instancias de capacitación, con un alcance directo de 42 profesionales y técnicos formados en nuevas métricas de consumo.
  • El 50% de los adherentes ya realizó mediciones de su huella hídrica y el 60% ha ejecutado campañas comunicacionales para socializar estos avances con la comunidad.

La estrategia integra a las nuevas generaciones. 48 niños, niñas y adolescentes participaron en jornadas formativas, mientras que 5 colegios ya se adhirieron formalmente al acuerdo para transformar su relación con el recurso.

El cambio cultural: de la estética a la resiliencia

La transformación urbana en Lo Barnechea enfrentó un obstáculo inicial: el factor cultural. Durante décadas, el césped se consolidó como el único estándar de calidad para las áreas verdes. Por este motivo, la propuesta de reconversión hacia jardines de bajo consumo hídrico generó dudas en la comunidad.

Felipe Alessandri explica que los procesos de transición suelen generar inquietudes debido a la estética temporal del paisaje. “Durante el proceso inicial, muchas veces surgen inquietudes de los vecinos, porque los espacios pueden verse más ‘secos‘ o con tierra expuesta mientras las nuevas especies se establecen”, detalla el alcalde. Un ejemplo crítico fue la intervención de los bandejones centrales, donde el municipio reemplazó el pasto tradicional por vegetación adaptada al clima de la zona central de Chile.

Hoy, la percepción ciudadana atraviesa un cambio de paradigma. “Cada vez más vecinos entienden que las ciudades deben adaptarse a su entorno natural y que es posible tener espacios verdes atractivos y funcionales sin depender de grandes cantidades de agua, analiza Alessandri. Desde la óptica municipal, esta sostenibilidad requiere un proceso gradual que prioriza la resiliencia futura sobre la estética inmediata.

Ejemplo de eliminación de pastos en la ciudad. Imagen: Municipalidad de Lo Barnechea. 

Lecciones para la gestión climática regional

La experiencia en Lo Barnechea, donde el 95% del territorio posee un alto valor natural, deja aprendizajes que el municipio busca proyectar como legado. El alcalde sostiene que los desafíos climáticos exigen soluciones integrales y no medidas aisladas. Para la gestión local, la clave reside en la intersección de cuatro ejes: planificación urbana, gestión ambiental, innovación y educación comunitaria.

“La colaboración entre municipios, gobiernos regionales, empresas y expertos es fundamental para avanzar de manera efectiva”, afirma Alessandri. El funcionario destaca que la decisión política de elevar la sostenibilidad como eje central de la gestión permite proteger el patrimonio natural de las futuras generaciones.

“A otras ciudades de América Latina les diría que este es un camino que vale la pena recorrer. La gestión sostenible del agua no solo permite enfrentar la escasez hídrica, sino que también mejora la calidad de vida urbana y fortalece la relación entre la ciudad y su entorno natural”, concluye el alcalde. 

Esta nota forma parte del Boletín Ideas & Inspiración de la Red de Innovación Local (RIL), donde cada mes se destacan casos innovadores de diferentes temáticas en ciudades de todo el mundo. ¿Te gustaría recibir, una vez al mes, soluciones locales como las de esta nota en tu correo? ¡Puedes suscribirte de forma gratuita!

Imagen de portada: ilustración de RIL y +COMUNIDAD.