Junín
Un quirófano móvil para mascotas instalado en una plaza barrial. Una mesa para tramitar la tarjeta de transporte SUBE. Otra para consultar por tierras o viviendas. Charlas de educación vial y un espacio para resolver gestiones que, hasta hace poco, exigían viajar hasta el centro. La escena se repite en distintos barrios de Junín y resume una idea que atraviesa buena parte de las políticas locales: la eficiencia, más que una mera cuestión administrativa, es una forma concreta de organizar el vínculo entre el Estado y la ciudadanía.
En los últimos años, el municipio puso en marcha un conjunto de iniciativas orientadas a ordenar procesos, reducir tiempos, usar mejor la información disponible y acercar servicios. Algunas operan puertas adentro de la administración; otras se expresan directamente en la vida cotidiana de la población. En conjunto, estas prácticas explican por qué Junín fue reconocida como Ciudad Promesa en el programa 100 Ciudades Certificadas de la Red de Innovación Local (RIL), una distinción que evalúa metodologías sostenidas de gestión.
A continuación, recorremos cinco políticas que permiten entender cómo se traduce esa eficiencia en la práctica.
1. La Muni en tu Barrio: descentralizar para llegar antes
La política de La Muni en tu Barrio parte de una definición simple: si el acceso a los servicios públicos depende de la capacidad de trasladarse, el Estado llega tarde. Por eso, el programa invierte la lógica tradicional y lleva la Municipalidad a los barrios.
El dispositivo articula áreas municipales con sociedades de fomento y despliega operativos integrales en distintos puntos de la ciudad y en cinco localidades del partido. Salud, trámites, asesoramiento, prevención y actividades comunitarias conviven en una misma jornada. Castraciones y vacunación antirrábica, gestiones vinculadas a Defensa del Consumidor, Tierras y Viviendas, entrega de tarjetas SUBE, cursos de manipulación de alimentos, licencias de conducir o propuestas recreativas forman parte del menú.
El programa llegó a 40 de los 64 barrios de Junín, y dio lugar a múltiples iniciativas complementarias, como Voy en Cole o Cine en mi barrio.
Para Julio Miguenz, presidente de la federación que nuclea a las sociedades de fomento, “la valoración del programa La Muni en tu Barrio es realmente muy positiva”. ”De 53 sociedades de fomento, el programa llegó a 40. Eso es para destacar y eso habla del compromiso”, agrega.
Desde la gestión municipal, la política se presenta como una forma de eficiencia basada en la cercanía. Pablo Petrecca, exintendente de Junín (2015-2025), lo sintetizó en estos términos: “Es ir a buscar la demanda oculta, tocar timbre y llevar al vecino una solución a su casa, en definitiva, llevar el Estado a cada casa”.
Más allá del volumen de servicios prestados, el impacto central del programa se vincula con la reducción de barreras de acceso y con una administración que reorganiza su agenda a partir del territorio.

2. ARJUN: menos ventanilla, más datos
La creación de la Agencia de Recaudación Junín (ARJUN) marcó un punto de inflexión en la relación entre el municipio y los contribuyentes. Antes, Rentas, Catastro y Habilitaciones funcionaban de manera dispersa. Hoy, esos procesos están integrados en un ente descentralizado, con mayor autonomía operativa y foco en el uso de información.
Uno de los cambios más visibles fue la implementación de la boleta única y mensual, que unificó distintas tasas en la Tasa de Servicios Públicos Urbanos. El resultado fue una simplificación del pago y una reducción de la morosidad, al evitar montos acumulados bimestrales. En paralelo, la digitalización permitió avanzar con habilitaciones exprés: en 2025, una habilitación simple se resolvía, en promedio, en 10 días hábiles, cuando antes podía demorar meses.
La agencia también incorporó herramientas de fiscalización inteligente. Al cruzar bases de datos, en 2025 se dieron de baja 120 CUITs inactivos y se regularizaron 250 expedientes atrasados. Además, se relevaron más de 500 comercios de forma dirigida, optimizando el tiempo de los inspectores.
La implementación de la turnera digital en ARJUN respondió a un proceso de reorganización administrativa orientado a ordenar la atención y mejorar la circulación dentro del edificio. Según explicó su directora, Silvina D’Ambrosi, el objetivo fue “ordenar el funcionamiento administrativo y la circulación de personas”, de modo de optimizar los tiempos tanto del personal como de quienes realizan trámites.
El impacto de la digitalización también se refleja en el sector comercial. Para Mariana Mucciolo, presidenta de Comercio e Industria, la medida permitió “facilitar los trámites” y ahorrar tiempo, un recurso clave para comerciantes y emprendedores. En particular, destacó la posibilidad de gestionar la Habilitación Simple de manera remota, sin necesidad de trasladarse hasta las oficinas municipales.
En términos fiscales, la eficiencia no se tradujo sólo en mayor recaudación, sino en mayor previsibilidad: el municipio logró sostener cuentas equilibradas y proyectar actualizaciones de tasas escalonadas y por debajo de la inflación esperada.

3. Junín Ciudad del Conocimiento: preparar el futuro
La estrategia Junín Ciudad del Conocimiento expresa una apuesta de largo plazo por transformar la matriz productiva y educativa local. Bajo este paraguas conviven la Escuela de Robótica, la Escuela de Innovación y Tecnología, nodos tecnológicos barriales y espacios de coworking, articulados a través de un Plan Estratégico Informático (PEI) construido con actores públicos y privados.
Entre 2024 y 2025, 2.688 personas participaron de estas propuestas. Sólo la Escuela de Robótica registró 1.057 inscriptos, con cursos que van desde iniciación con Rasti hasta inteligencia artificial. La Escuela de Innovación y Tecnología sumó 753 estudiantes en áreas como programación, marketing digital, UX/UI o análisis de datos. A su vez, los nodos tecnológicos alcanzaron a 878 personas en distintos barrios de la ciudad, mientras que el espacio de coworking registró 5.379 usos en el período analizado.
El crecimiento de la Escuela de Robótica fue uno de los indicadores más claros de la demanda existente. Iniciada en 2023, la institución rápidamente superó su capacidad original, lo que derivó en la construcción de una nueva sede y en la ampliación de la propuesta formativa. Según explicó Pablo Petrecca, la expansión respondió, más que a una cuestión edilicia, a la necesidad de incorporar nuevas habilidades y tecnologías: aulas maker, contenidos vinculados a inteligencia artificial, plataformas virtuales y formación en robótica aplicada, entre otras.
Más allá de la infraestructura y la escala, la política se inscribe en una definición estratégica sobre el futuro del trabajo. “Estamos hablando de la economía del conocimiento”, sostuvo el entonces intendente, al señalar que la formación temprana en tecnología busca preparar a niños y jóvenes para un mercado laboral en transformación, atravesado por cambios acelerados en la ciencia, la innovación y los procesos productivos.
Desde esta perspectiva, Junín Ciudad del Conocimiento se plantea como una política pública que articula educación, desarrollo productivo y planificación de largo plazo, con el objetivo de anticiparse —desde el nivel local— a transformaciones que ya están en curso.

4. Proyectar: suelo urbano con reglas claras
El programa Proyectar aborda una de las problemáticas más persistentes en las ciudades argentinas: el acceso al suelo urbano. A través de convenios urbanísticos con propietarios privados, el municipio urbaniza macizos de tierra y recibe una parte de los lotes para adjudicarlos mediante sorteo público.
Desde su inicio en 2021, el programa movilizó más de 1.000 lotes, de los cuales 145 fueron adjudicados directamente por el municipio. En la edición Proyectar V, sorteada en septiembre de 2025, se adjudicaron 24 lotes en la zona de avenida Circunvalación y Félix de Azara.
El proceso es digital, los sorteos son públicos y transmitidos en vivo, y los adjudicatarios cuentan con planes de pago más accesibles que los del mercado privado, además de la obligación de construir para evitar la especulación.
Agustina de Miguel, secretaria de Gobierno, explicó que “este proyecto fue pensado estratégicamente, con fundamentos jurídicos y técnicos, para ser sólido, genuino y sustentable en el tiempo”. Desde la experiencia ciudadana, Nahuel Camezzana, beneficiario del programa, destacó que “para quienes alquilamos, esta posibilidad de pagar un lote en cuotas es una gran oportunidad, es un nuevo comienzo y una etapa que nos llena de esperanza”.
En este caso, la eficiencia –definen desde la Municipalidad– se expresa en reglas claras, transparencia y una articulación público-privada que permite ampliar el acceso al suelo sin depender de grandes programas nacionales de vivienda.

5. Centro Ambiental Junín: del basural al sistema
La transformación del antiguo basural a cielo abierto en el Centro Ambiental Junín sintetiza una política ambiental que combina eficiencia operativa y enfoque social. Durante años, los residuos se acumularon sin control, con impacto directo en el ambiente y en la salud de quienes vivían y trabajaban en la zona.
El cierre del basural viejo –ardía y generaba humo tóxico– y la construcción de celdas impermeabilizadas permitieron ordenar la disposición de los residuos, evitar que los líquidos contaminantes se filtren al suelo y reducir los riesgos sobre las napas de agua.
El modelo de gestión adoptado es híbrido. Por un lado, el municipio gestiona el predio y coordina la política ambiental; por otro, determinadas tareas técnicas —como el movimiento de suelo, la compactación y la cobertura diaria de los residuos— se tercerizan para cumplir con las normas provinciales y garantizar estándares ambientales. En paralelo, la planta de reciclado es operada por la Cooperativa Las Marías, integrada por recuperadores que antes trabajaban de manera informal en el basural.
Hoy, los integrantes de la cooperativa separan, enfardan y comercializan materiales reciclables como cartón, plástico y vidrio, accediendo a ingresos formales y cobertura social. La decisión de integrar a los recuperadores al nuevo esquema evitó la expulsión de trabajadores informales y transformó un problema social en una solución productiva, incorporando inclusión laboral a la política ambiental.
El impacto de esta transformación se extiende a la vida cotidiana de la ciudad. A través de la instalación de puntos verdes en plazas y barrios, los vecinos pueden separar residuos en origen, que luego son trasladados a la planta de reciclado. Esta dinámica reduce la cantidad de basura que se entierra y permite extender la vida útil del relleno sanitario, con un efecto directo en la reducción de costos futuros para el municipio.

Según explicó Cecilia Laffaye, directora de Ambiente, se trata de iniciativas con alta demanda ciudadana. “El objetivo es promocionar la economía circular y evitar que estos residuos terminen en el relleno sanitario”, señaló, al tiempo que destacó la recuperación de materiales con valor económico y ambiental.
A su vez, el Centro Ambiental articula campañas específicas para residuos que requieren un tratamiento diferenciado: residuos electrónicos, envases fitosanitarios provenientes de la actividad agrícola y neumáticos fuera de uso, que suelen convertirse en focos de contaminación o riesgo sanitario. Estas campañas se realizan de manera periódica y buscan evitar que materiales recuperables o peligrosos terminen enterrados o abandonados en el espacio público.
En este caso, la Municipalidad entiende que la eficiencia se explica, además del cumplimiento de normas ambientales, sino en una política que reduce costos, mejora condiciones laborales, ordena procesos y traduce la gestión de residuos en una solución con impacto ambiental, social y fiscal para la ciudad.

Ordenar para crecer
Las cinco políticas repasadas forman parte de una agenda más amplia de gestión local. Junín viene desarrollando una estrategia sostenida de apoyo al ecosistema emprendedor que dialoga con la misma lógica de gestión: ordenar procesos, generar reglas claras y acompañar con instrumentos concretos. Programas de formación, redes de comercialización, plataformas digitales y líneas de financiamiento escalonadas forman parte de una política que busca convertir la iniciativa emprendedora en una herramienta de desarrollo económico local.
Ese enfoque —abordado recientemente en +COMUNIDAD— permitió que Junín fuera reconocida en noviembre de 2025 como Ciudad Emprendedora por RIL, a partir de una estrategia que combina capacitación, acceso a recursos y articulación entre actores públicos y privados.
Más de 1.100 emprendimientos participan hoy de este entramado, que combina espacios de formación, ferias presenciales y comercio digital —como la plataforma Comprá en Junín, que registró más de 50.000 visitas durante 2025— con un esquema de microcréditos diseñado para acompañar distintas etapas de crecimiento. Desde 2020, el programa otorgó 645 créditos por un monto superior a los 97 millones de pesos, (unos U$S 69.000) con líneas diferenciadas que van desde apoyos iniciales a tasa cero hasta financiamiento para proyectos en expansión
Leída en conjunto, la certificación del programa 100 Ciudades Certificadas aparece como la consecuencia de un conjunto de prácticas sostenidas en el tiempo: digitalizar sin perder cercanía, medir resultados, planificar con datos, ordenar el territorio, integrar lo social y construir capacidades para el futuro productivo. En Junín, la eficiencia se expresa en el cruce entre gestión interna y experiencia ciudadana, y deja aprendizajes transferibles para otras ciudades que buscan hacer más con los recursos disponibles.
Así como en Junín, en estas notas puedes conocer las políticas que reflejan eficiencia municipal en Jesús María, Venado Tuerto, Luján de Cuyo y Tres de Febrero:
Esta nota integra una serie que busca visibilizar casos de ciudades de Argentina y la región donde la eficiencia dejó de ser un ideal para convertirse en una práctica cotidiana. En este caso, obtuvieron la distinción del programa 100 Ciudades Certificadas de RIL.
Redacción +COMUNIDAD
