Alimentación Complementaria Escolar
Por Jacques Alcoba Barba
Secretario de Desarrollo Humano,
Gobierno Autónomo Municipal de La Paz – Bolivia
La Alimentación Complementaria Escolar (ACE) en el municipio de La Paz constituye una política pública educativa fundamental. Está orientada a mejorar el estado nutricional de la población estudiantil y a contribuir de manera directa al desempeño académico mediante la provisión de alimentos sanos, nutritivos y culturalmente pertinentes.
El presente artículo aborda los aspectos normativos, la experiencia de implementación municipal, los resultados alcanzados y los desafíos actuales, destacando la importancia de enfoques multisectoriales, sensibles e integrales para fortalecer la efectividad del programa.
La alimentación de las niñas, niños y adolescentes en edad escolar es un componente esencial para su desarrollo físico, emocional y cognitivo, así como para su permanencia y rendimiento en el sistema educativo. En este marco, la Ley N.º 622 de Alimentación Complementaria Escolar establece que los gobiernos municipales deben garantizar, de manera regular y permanente durante la gestión educativa, la provisión de alimentos saludables, seguros, nutritivos y culturalmente adecuados en las unidades educativas. Esta política tiene como finalidad complementar la alimentación familiar, mejorar el estado nutricional de la población escolar y fortalecer sus oportunidades de aprendizaje y desarrollo integral.
El Gobierno Autónomo Municipal de La Paz ha asumido con responsabilidad y compromiso el desafío de fortalecer y transformar la Alimentación Complementaria Escolar. A la vez, demuestra que es posible mejorar de manera sustancial la forma en que se alimentan las y los estudiantes en las unidades educativas públicas. Este proceso de revisión y mejora de la política municipal se inició en la gestión 2023, a partir de acciones de supervisión realizadas en Centros de Educación Especial.
Durante estas visitas, donde asisten niñas, niños y adolescentes con discapacidad, se identificaron situaciones que evidenciaban la necesidad de realizar ajustes profundos al modelo vigente. En particular, se observó que algunos estudiantes no lograban consumir adecuadamente las raciones alimentarias entregadas, lo que afectaba su aprovechamiento nutricional.
Además, se constató que ciertas raciones no respondían plenamente a las necesidades específicas de esta población. Esto motivó una reflexión institucional y la toma de decisiones inmediatas y responsables para avanzar hacia un nuevo modelo de alimentación escolar, más inclusivo, sensible y adecuado a la diversidad.

Un nuevo modelo de Alimentación Complementaria Escolar
Una intervención social efectiva exige planificación, rigor técnico y, sobre todo, sensibilidad frente a las realidades de la comunidad educativa. En este sentido, el diseño del nuevo modelo de Alimentación Complementaria Escolar se sustentó en una estrategia clara que permitió identificar problemáticas, analizar evidencias, definir objetivos, planificar la intervención, implementarla y establecer mecanismos de monitoreo, evaluación y sostenibilidad.
En coordinación con la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), se desarrollaron cuatro investigaciones fundamentales como base científica y académica del nuevo modelo:
- Estado nutricional y riesgo cardiometabólico.
- Aceptabilidad y consumo de las raciones de la Alimentación Complementaria Escolar.
- Actividad física en la población estudiantil.
- Conocimientos, actitudes y prácticas alimentarias (CAP).
Estos estudios epidemiológicos nutricionales permitieron sustentar técnicamente la toma de decisiones, garantizando calidad nutricional, variedad, inocuidad, diferenciación y desarrollo del programa, así como la provisión oportuna de alimentos desde el primer día de clases en las gestiones 2024 y 2025.
De manera complementaria, se promovieron espacios de diálogo y socialización con madres y padres de familia, especialmente de estudiantes con discapacidad, quienes compartieron experiencias y necesidades vinculadas a la alimentación de sus hijas e hijos. Estos aportes resultaron valiosos para comprender mejor las dinámicas familiares y las particularidades alimentarias, y fueron determinantes para el diseño de raciones exclusivas y diferenciadas por grupo etario y condición.}

Un menú con productos locales
Como resultado de este proceso participativo y técnico, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, a través de la Secretaría Municipal de Desarrollo Humano, asumió decisiones políticas orientadas a fortalecer el programa, destinando un mayor presupuesto a la Alimentación Complementaria Escolar. El presupuesto fue incrementado de Bs 76.724.280,00 (equivalente a USD 10.960.611,42) a Bs 105.000.000,00 (equivalente a USD 15.000.000,00).
Esta inversión no solo fortaleció el derecho a la alimentación de la población estudiantil, sino que también dinamizó la economía local y nacional mediante la adquisición de materias primas nativas y amazónicas, promoviendo el empleo y el desarrollo productivo.
El nuevo modelo de Alimentación Complementaria Escolar ha experimentado una transformación sustantiva, orientándose hacia un sistema diferenciado y diversificado. El menú se amplió de 24 a 43 variedades, adaptadas a los distintos niveles educativos, incluyendo raciones específicas para estudiantes de Educación Especial.
Se incorporaron productos elaborados por micro, pequeñas y medianas empresas, así como frutas amazónicas, cereales integrales andinos y lácteos bajos en grasa, mejorando de manera significativa la calidad nutricional del programa.
Este proceso se desarrolla bajo la supervisión de Fichas de Estandarización, elaboradas por profesionales en Nutrición, que reflejan una mayor complejidad técnica y aseguran aportes nutricionales adecuados, diferenciados por nivel educativo: a) Inicial y primaria; b) Secundaria; c) Educación Especial.
Entre los principales avances se destacan:
- La democratización del alimento escolar mediante licitaciones inclusivas por especialidad alimentaria y grupos de alimentos, fortaleciendo a micro, pequeñas y medianas empresas.
- La diferenciación del volumen y gramaje de las raciones, de acuerdo con la capacidad gástrica de las y los estudiantes.
- La ampliación y diversificación de frutas frescas y deshidratadas incluidas en el menú escolar.

Reconocimiento internacional
El Gobierno Municipal de La Paz, a través de la Secretaría de Desarrollo Humano, recibió una mención especial en economía y equidad social del Pacto de Milán. El reconocimiento destacó su Programa de Alimentación Complementaria Escolar, valorado por su enfoque en una dieta equilibrada e inclusiva. La iniciativa fue distinguida junto a experiencias de ciudades como Bangkok, Nairobi y Nilufer, por promover el acceso equitativo a alimentos saludables sin distinción socioeconómica.
La Paz, a su vez, integra el informe internacional El potencial de las políticas alimentarias urbanas en Latinoamérica y el Caribe, que reúne experiencias de 19 ciudades de la región. El documento analiza iniciativas orientadas a fortalecer sistemas alimentarios locales sostenibles, con una mirada que articula dimensiones sociales, económicas y ambientales.
Elaborado por el Pacto de Políticas Alimentarias Urbanas de Milán (MUFPP) y Mercociudades, el informe destaca el modelo de Alimentación Complementaria Escolar del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, por su enfoque en una alimentación saludable, inclusiva y sostenible para miles de estudiantes.


Lecciones aprendidas para una gestión nutricional efectiva
La experiencia del municipio de La Paz evidencia que una gestión nutricional efectiva en el marco de la Alimentación Complementaria Escolar se sustenta en la articulación de tres pilares fundamentales: la planificación alimentaria basada en criterios técnicos y territoriales, la vigilancia nutricional permanente y la educación alimentaria orientada a la formación de hábitos saludables.
Estos componentes, al operar de manera interdependiente, permiten responder a las necesidades nutricionales de la población estudiantil y también fortalecer los resultados educativos y el bienestar integral de niñas, niños y adolescentes.
En este proceso, la institucionalización de mecanismos de estandarización, la diferenciación de raciones según edad, nivel educativo y condición nutricional, así como la diversificación de proveedores y la articulación con productores locales, se han consolidado como estrategias clave para garantizar la calidad, la aceptabilidad social y la sostenibilidad del programa.
Estas prácticas han permitido optimizar recursos, mejorar la pertinencia de los alimentos distribuidos y dinamizar economías locales, reafirmando el enfoque integral de la política pública.
La Alimentación Complementaria Escolar en La Paz representa hoy una política pública que trasciende la provisión de alimentos. Contribuye de manera directa a la salud, el desarrollo nutricional y el rendimiento educativo de miles de estudiantes. Su implementación, basada en normas claras, criterios técnicos, sensibilidad social y una gestión municipal comprometida ha generado avances significativos. No obstante, la sostenibilidad financiera, el monitoreo continuo y la participación activa de la comunidad educativa se mantienen como ejes prioritarios para consolidar su impacto a largo plazo.
En este marco, la distribución de raciones reafirma el compromiso del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz con la seguridad alimentaria y el bienestar integral de la niñez y adolescencia paceña, garantizando una cobertura equitativa y oportuna en unidades educativas públicas y de convenio.
El programa beneficia a más de 122.000 estudiantes de los nueve macrodistritos, tanto urbanos como rurales, alcanzando a 369 unidades educativas que funcionan en 224 infraestructuras del municipio.
Para la gestión, que permitió la distribución de 44.241.869 millones de raciones, mientras que en la gestión 2025 la provisión de 47.227.829 millones de raciones, fortaleciendo la continuidad y sostenibilidad de esta política pública en favor de la educación y la nutrición escolar.
